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TIPS

> Sin un buen control metabólico el riesgo de ceguera es 25 veces superior al de la media

> Progresión evitable en un 90% con tratamiento precoz

> 2 de cada 3 pacientes diabéticos consultan demasiado tarde

¿QUÉ ES?

Es una enfermedad que afecta a los vasos sanguíneos de todo el cuerpo incluido los del ojo. El mismo es producido por elevados niveles de azúcar en sangre. Con un tratamiento adecuado se puede evitar el 90% de la ceguera producida por esta enfermedad.

La retina es la parte del ojo más importante para la visión. Es allí donde la luz se convierte en impulsos eléctricos para que las imágenes sean interpretadas por el cerebro. La diabetes puede llevar a un mal funcionamiento de la retina de tres formas principales.

Edema Macular: acumulación de líquido entre las capas de la retina. En general se produce por aumento de la filtración de los vasos sanguíneos.

Hemorragia Vítrea: en fases más avanzadas de la retinopatía se forman dentro del ojo nuevos vasos sanguíneos (neovasos) que se rompen con gran facilidad. Al romperse liberan sangre dentro del ojo, lo que impide el paso de la luz hacia la retina.

Desprendimiento de Retina: también en fases avanzadas de la enfermedad, se puede desprender la retina, principalmente por tracción ejercida por el vítreo y los neovasos. Al desprenderse la retina, pierde su fuente de nutrientes y por lo tanto su función.

SÍNTOMAS

Con frecuencia el paciente no es concsiente de la enfermedad hasta que el daño es severo. Los síntomas pueden ser visión borrosa y pérdida gradual de la visión, visión de manchas o “moscas volantes”, sombras o áreas de visión perdidas, dificultad para ver de noche.

TRATAMIENTOS

NO QUIRÚRGICOS

LÁSER: este tratamiento ha demostrado ser realmente efectivo para evitar la pérdida grave de visión y el principal objetivo es eliminar las áreas de retina enferma para preservar una buena agudeza visual central.

INYECCIÓN DE ANTIANGIOGÉNICOS: se utilizan en determinados casos en los cuales se acumula liquido en la macula o se busca retraer los vasos anormales que han proliferado.

QUIRÚRGICOS

VITRECTOMÍA: en general se indica en etapas tardías de la enfermedad cuando se producen sangrados o desprendimientos de retina. El cirujano realiza tres pequeñas micro incisiones (menos de 1 mm) en la esclera o pared externa del globo ocular, a través de las cuales se accede a la cavidad vítrea y se introducen delicados instrumentos para practicar la intervención. La vitrectomía se lleva a cabo con anestesia local y dura entre 30 y 90 minutos dependiendo de la patología.